No son novedad los “metros” sin conductor en muchas líneas de diferentes capitales, sistema de relativamente sencilla aplicación, dado que los convoyes circulan por vías totalmente libres de obstáculos y en redes altamente automatizadas: solamente es preciso acondicionar las estaciones con los medios para regular el acceso/salida de pasajeros a las unidades.

Pero los tranvías que discurren en mayor parte por superficie y, además, coincidiendo frecuentemente con otros vehículos y peatones, supone un importante reto tecnológico.

El primer ensayo mundial con ese objetivo se ha llevado a cabo en la ciudad alemana de Postdam (170.000 habitantes) sobre un tramo de 6 Km por un tranvía denominado Combino de la empresa SIEMENS. No llevaba pasajeros, pero sí había supuesto el trabajo de un equipo de unos 50 científicos en informática, ingeniería, física y matemáticas. Las pruebas, todavía con un conductor de seguridad a bordo, formaban parte de los actos en la exposición sobre transportes InnoTrans 2018 que se llevaba a cabo en Berlín. 

El Combino incorpora muchos de los elementos ya probados en otros vehículos autónomos como los automóviles, incluyendo sistemas de radar, lidar o cámaras con sensores que responden automáticamente a las señales de tráfico, a los sucesos no esperados en su camino y a las paradas correspondientes de su recorrido. Durante el trayecto fue sometido a la necesidad de responder a distintas posibilidades de accidente con coches, bicicletas o peatones, actuando siempre con éxito, incluso con mayor rapidez que la reacción de un conductor humano. Aun sin llegar a detener la marcha, ésta se reducía cuando los obstáculos imprevistos se acercaban a proximidades consideradas potencialmente peligrosas por el sistema de inteligencia artificial. 

La empresa pública ViP (Verkehrsbetrieb Potsdam) y Siemens Mobility piensan trabajar junto con un equipo de científicos de la Universidad de Karlsruhe para explorar el potencial de este sistema y llegar a un uso real para una red totalmente automatizada en la ciudad. 

La automatización del material rodante de las vías férreas es ya un proyecto en marcha. La SNCF francesa anuncia para 2023 el comienzo de la implantación de trenes autónomos, práctica también pruebas en Australia, China o Japón, lo que redundará en una mejor coordinación de las redes. Queda por ver la posible reticencia de los pasajeros, especialmente para largos recorridos.